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Chocozombi apocalípticooOaYoOaYBOOKMOBIX$ !xÀzÔE ºMOBIèýé3Sÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿ0 @ÿÿÿÿEXTH8dkarimo, SamiriUnknown subjectChocozombi apocalíptico Ficción Científica: Relatos

Chocozombi apocalíptico

karimo, Samir

Estaba caminando por la calle cuando de golpe veo un meteorito estrellando contra el suelo. Me acerqué. El objeto asumió la forma de mi chocolate favorito con una figura femenina muy seductora e incluso parecía que estaba leyendo mis pensamientos.  Me lo decía el chocolate, ¡trágame y lo tendrás todo!  Y así lo hice. Con el hambre que tenía no lograba aguantar  más.  ¡Qué chocolate tan rico! Y fue entonces cuando lo DEMONÍACO cobró una forma inimaginable, por cada pedazo que degustaba algo raro ocurría. Sentía que perdía el control. Empecé meneando el cuerpo como un loco. Por donde pasaba, las chicas se volvían demoníacas y antropofágicas, los hombres se caían al suelo destrozados en mil añicos y sus trozos se volvían  en piezas zombis que se alimentaban de  todo el tipo de insectos y carne humana, sea fresca, sea muerta. ¡Oh dios, el chocolate nos quiere zombificar por completo! Así recordé aquella leyenda urbana que antes del fin del mundo un hombre calentorro hallaría un meteorito zombificador que destruiría el mundo por completo. Menos mal que todavía no lo había comido por completo y así terminar el ritual, sólo me quedaba un poquito, y encima viendo que el oscuro chocolate parecía tener vida propia, quise desecharlo pero no lo lograba, entonces su cabeza intentó fusionarse con mi ser y absorber la energía de los hombres calentorros que no podían abstenerse de su “hambre” y de las calentorras que nos desquiciaban… ¿Qué hacer? –pensé. ¡Ya lo sé! Lo único es buscar a una chica que sea pura y no esté contaminada por el oscuro apocalipsis chocozombítico. Ahí fue cuando me acordé de la chica de mis sueños con aire angelical y que sólo se entregaría a mí en nupcias o en una situación catastrófica mundial. Pero a cambio debía darle algo… tras mucho caminar la encontré, y con mis dotes vocales consintió en perder la pureza conmigo. Mientras cambiábamos caricias, su pura energía espiritual empezó cobrando la forma de una gragea blanca que tras tragarla acabaría con esta locura demente.

FLIS00 00 00 0800 4100 0000 00 00 00ff ff ff ff00 0100 0300 00 00 0300 00 00 01ff ff ff ffFCIS00 00 00 1400 00 00 1000 00 00 0100 00 00 0000 00 0d ba00 00 00 0000 00 00 2000 00 00 0800 0100 0100 00 00 003918400778 Ficción Científica: Relatos

Chocozombi apocalíptico

karimo, Samir

Estaba caminando por la calle cuando de golpe veo un meteorito estrellando contra el suelo. Me acerqué. El objeto asumió la forma de mi chocolate favorito con una figura femenina muy seductora e incluso parecía que estaba leyendo mis pensamientos.  Me lo decía el chocolate, ¡trágame y lo tendrás todo!  Y así lo hice. Con el hambre que tenía no lograba aguantar  más.  ¡Qué chocolate tan rico! Y fue entonces cuando lo DEMONÍACO cobró una forma inimaginable, por cada pedazo que degustaba algo raro ocurría. Sentía que perdía el control. Empecé meneando el cuerpo como un loco. Por donde pasaba, las chicas se volvían demoníacas y antropofágicas, los hombres se caían al suelo destrozados en mil añicos y sus trozos se volvían  en piezas zombis que se alimentaban de  todo el tipo de insectos y carne humana, sea fresca, sea muerta. ¡Oh dios, el chocolate nos quiere zombificar por completo! Así recordé aquella leyenda urbana que antes del fin del mundo un hombre calentorro hallaría un meteorito zombificador que destruiría el mundo por completo. Menos mal que todavía no lo había comido por completo y así terminar el ritual, sólo me quedaba un poquito, y encima viendo que el oscuro chocolate parecía tener vida propia, quise desecharlo pero no lo lograba, entonces su cabeza intentó fusionarse con mi ser y absorber la energía de los hombres calentorros que no podían abstenerse de su “hambre” y de las calentorras que nos desquiciaban… ¿Qué hacer? –pensé. ¡Ya lo sé! Lo único es buscar a una chica que sea pura y no esté contaminada por el oscuro apocalipsis chocozombítico. Ahí fue cuando me acordé de la chica de mis sueños con aire angelical y que sólo se entregaría a mí en nupcias o en una situación catastrófica mundial. Pero a cambio debía darle algo… tras mucho caminar la encontré, y con mis dotes vocales consintió en perder la pureza conmigo. Mientras cambiábamos caricias, su pura energía espiritual empezó cobrando la forma de una gragea blanca que tras tragarla acabaría con esta locura demente.